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POR NORMAS LEGALES EL CHICO MENÉNDEZ NO PUEDE FIRMAR


POR NORMAS LEGALES EL CHICO MENÉNDEZ NO PUEDE FIRMAR

He leído en las redes sociales comentarios muy tomados a la ligera porque al muchacho Ángel José Israel Menéndez Linares, integrante de la última promoción de aprendices, se le ha impedido firmar montas después de haber sido aprobado como componente de la misma y a pesar de contar con un permiso firmado por sus padres.
Muchos sindican a Teobaldo Vega como el autor de tal prohibición y hasta piden que se retire como director de la Escuela de Jockey “Jorge Bernardini Yori”, cargo que a mi criterio desempeña con mucha responsabilidad y conocimientos desde hace muchos años.
Lógicamente que me llamó la atención tal disposición y prometí investigar su causa, teniendo en cuenta que antes no era así y que incluso muchos aprendices que después se convirtieron en destacados jinetes, no contaron con estas dificultades.
Pues bien, hoy durante la reunión de carreras en Monterrico tuve la oportunidad de conversar con el señor Carlos Chehade, Gerente de Hipódromo, y me aclaró la figura. No es ninguna disposición antojadiza proveniente de alguna autoridad del JCP ni tampoco de ningún funcionario. Se trata del cumplimiento de un dispositivo legal, emanado del Ministerio de Trabajo, que determina las actividades consideradas como peligrosas para la salud y el desarrollo de los menores de 18 años y que impiden celebrar contratos de trabajo con éstos. Y las carreras de caballos están consideradas como de alto riesgo.
La misma respuesta me la proporcionó Néstor Obregón Rossi, Jefe de Comunicaciones e Imagen Institucional del Jockey Club del Perú, a quien también le pedí que me aclare el asunto. 
De acuerdo con las recomendaciones del nuevo asesor legal del JCP se ha procedido a impedir que el aprendiz en mención firme compromisos de montas hasta que no alcance la mayoría de edad, cosa que ocurrirá en muy corto tiempo.
El viernes en la tarde de la semana pasada recién se percataron del cambio que se había hecho en las normas legales, aunque había la posibilidad de dar luz verde siempre y cuando el afectado obtenga un permiso legal de parte del Ministerio de Trabajo. Menéndez cuenta con un permiso notarial de sus padres, pero aquel documento no es válido para el Ministerio de Trabajo, pues se requiere de un permiso legal concedido para aquel portafolio.
Muchos se preguntan entonces ¿Por qué se le permitió dar el examan si no lo iban a dejar correr? O ¿Por qué no lo dejan correr si tiene autorización de los padres?.
Como me han informado, el cambio de la norma con respecto al trabajo de los menores de edad, recién se ha modificado. Y por otro lado, no es suficiente la autorización notarial de los padres, sino un permiso legal concedido por el Portafolio en referencia.
Claro antes no era así. Y recordemos que muchos aprendices salieron a correr antes de alcanzar la mayoría de edad.
Sin embargo, he estado revisando la norma legal y he encontrado que el 31 de mayo de 2017, se publicó en el Diario Oficial, el Decreto N° 2, de 2017, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que actualiza el reglamento para la aplicación del artículo 13 del Código del Trabajo, que determina las actividades consideradas como peligrosas para la salud y el desarrollo de los menores de dieciocho años, que impiden celebrar contratos de trabajo con éstos.
Específicamente, la actualización revisada, mantiene la misma estructura del reglamento previo, cambiando la expresión “menor” por “adolescente” en todo su articulado, definiéndolos en su artículo segundo como toda persona entre 15 a 17 años de edad.
A su vez, incorpora al listado dos nuevos trabajos peligrosos. Cuáles son, los que conlleven domadura de animales de potreros (N° 24 del artículo 3° que establece el listado de trabajos peligrosos por su naturaleza) y trabajos de preparación o elaboración de alimentos en que los adolescentes utilicen máquinas cortantes (N° 5 del artículo 4° del listado de trabajos peligrosos por sus condiciones). 
De esta forma se dispone en el Reglamento, un listado de las actividades que atentan contra el desarrollo del adolescente y que son perjudiciales para su salud, lo que les impediría celebrar contratos de trabajo en esas materias, distinguiendo aquellas que son peligrosas por su naturaleza (riesgo intrínseco), de aquellas que lo son por sus condiciones (contexto ambiental u organizacional en el que se realiza). En atención a lo anterior, revisando la regulación nacional en relación a la celebración de contratos de trabajo con menores de edad, señalando la edad mínima para trabajar, los requisitos para la contratación, jornada de trabajo y tipos de trabajo a realizar, se señala que ninguna persona que no haya cumplido 18 años de edad podrá ser contratada como empleado sin antes obtener un permiso del Ministerio de Trabajo. 
Según la Ley, la autorización debe ser tramitada por el menor de edad, quien está obligado a presentar dicho documento ante el empleador. Asimismo, las empresas deben exigir este permiso, en caso de que requieran de los servicios de un menor de edad. Esto significa que las empresas que necesiten este tipo de personal para el desarrollo de algunas de sus actividades, no podrán emplear a quienes no tengan el permiso oficial, por escrito, so pena de recibir una sanción por violación de las normas legales.
La autorización la obtiene el menor diligenciando, un formulario suministrado por el Ministerio de Trabajo, a través del cual se solicita la concesión del permiso, adjuntando su registro civil. Este trámite tiene que hacerlo directamente la persona que necesita la autorización.
De acuerdo con el Código del Trabajo, los menores de edad no pueden ser contratados para desarrollar oficios que pongan en peligro su salud o atenten contra su integridad física. 
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De otro lado, la Organización Internacional del Trabajo (OIT), considera el trabajo infantil como una mala práctica que debe erradicarse, pues se vulneran los derechos establecidos en la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, suscrita por Chile en agosto de 1990. Específicamente, el artículo 32 de la Convención señala que “todo niño tiene derecho a ser protegido contra la explotación económica y contra todo trabajo que ponga en peligro su salud, su educación o su desarrollo integral. El Estado tiene la obligación de establecer edades mínimas para empezar a trabajar y de especificar las condiciones laborales”. 
En nuestro país, es el Código del Trabajo, en sus artículos 13 a 18, el cuerpo normativo que establece la capacidad para trabajar y las normas relativas al trabajo de los menores, lo que se complementa con el Decreto Nº2, de 2017, del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, que actualiza el Reglamento para la aplicación del artículo 13 del Código del Trabajo y la Circular Nº61 de 2007, de la Dirección del Trabajo. I. Edad mínima para trabajar Conforme al criterio general de nuestra legislación, la libertad para contratar se relaciona con la mayoría de edad, la que corresponde a los 18 años. 
El artículo 13 del Código del Trabajo, expresa que se considerarán mayores de edad y pueden contratar libremente la prestación de sus servicios, los mayores de 18 años. Sin embargo, la misma norma autoriza excepcionalmente a los mayores de 15 y menores de 18 años a celebrar contratos de trabajo, bajo ciertas condiciones.
Lo que si me llama la atención es que el señor Carlos Chehade me diga que recién se ha modificado las normas, cuando en el Diario Oficial “El Peruano” se publicó en mayo del 2017. Y eso si es criticable.

He querido tocar y ahondar este tema en vista de lo leído en las redes sociales y donde se llega a criticar el trabajo de Teobaldo Vega. En las redes sociales muchas veces se critica por criticar. La Escuela de Jinetes del Jockey Club del Perú está considerada como una de las mejores del mundo. De aquí han salido extraordinarios profesionales que han triunfado y triunfan no solo en el Perú sino también en el extranjero. Ya quisieran en otras Escuelas contar con un profesor de la calidad y experiencia de Don Teo. Muchas veces le he dicho que está perdiendo tiempo y dinero en nuestro medio. En otro lugar ganaría una fortuna por la formación de los buenos jinetes. 
No puedo entender como hay quienes en las redes sociales se puedan expresar de la forma como lo hacen contra Teo. “Ese señor lo único que hace es daño a la Escuela xq siempre quiere hacer lo que le da la gana” ha dicho uno de los foristas. Otro ha señalado “teo es un jockey fustrado xk nunca,corrió” o también “Creo que es hora que este señor de Un Paso al costado” como también “es abuso q trabaje y tenga la capacidad a la edad q tiene”. 
Lo que pasa es que el profesor Teobaldo Vega es una persona muy exigente y hace que los muchachos trabajen incansablemente para lograr que ellos sean buenos profesionales. Emplea aparatos y sistemas arcaicos, pero se olvidan que gracias a ellos ha podido sacar a excelentes látigos. De aquí, de esta Escuela, han salido maravillosos jinetes como Edwin Talaverano, Jacinto Rafael Herrera, Christian Aragón, Manuel Aguilar, Benjamín Cacha Padilla, Alfredo Clemente, David López, Miguel Mena, Carlos Javier Herrera, José Monteza, José Reyes, Rafael Bejarano, Alan García, Martín Chuan, Juan Eugenio Enríquez, Carlos Ludeña, Erick Arévalo , solo por nombrar algunos, todos ellos formados con los sistemas arcaicos empleados por Teobaldo Vega, bajo el slogan “Queremos buenos jinetes, pero mejores profesionales”.
Antes de terminar mi columna, decirles que en mi anterior nota refiriéndome a los descendientes del padrillo Giant´s Causeway en nuestro medio, omití mencionar a unos de sus buenos descendientes, llamado Land of the Giants, el padre del crack Inesperado nacido en el haras Alydar, ganador de 7 carreras, incluyendo 5 clásicos, con los colores del stud Porongoche.


Juan José Esquerre Pasco

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