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LA EXTRAORDINARIA DEMOSTRACIÓN DE CALIDAD DE PERTINAZ Y GUIGNOL EN EL CLÁSICO LA COPA


 LA EXTRAORDINARIA DEMOSTRACIÓN DE CALIDAD DE PERTINAZ Y GUIGNOL EN EL CLÁSICO LA COPA

Los participantes en el histórico Clásico La Copa del año 1953 en San Felipe al momento de efectuar el canter. En primer lugar se aprecia a Ali Khan, seguido de Guignol, El Mago y al final Pertinaz.

En la Edición N° 552 del 9 de Julio de 1953, de la Revista Turf Peruano, cuyo Director era el recordado Adolfo Vásquez Pequeño, apareció en primera página una hermosa nota sobre lo que fue el clásico La Copa, información que seguramente traerán lindos recuerdos para quienes tuvieron la suerte de vivir esos momentos como también de admiración para los jóvenes hípicos que sabrán apreciar los magníficos caballos que se enfrentaron en esa oportunidad. Esa prueba es considerada como "el clásico símbolo" en la historia del inolvidable stud Quaker State en su época de oro, cuando al frente de la ecurie figuró el gran hípico que fue don Juan Magot Roserlló. Publicamos a continuación esta valiosa nota de hace nada menos que 65 años atrás. Una nota que vale la pena copiarla y mejor aún, deleitarse con su lectura. 

Dice así: "El recuerdo de las grandes tardes hípicas del pasado, quedó definitivamente opacado el domingo 5 de Julio en San Felipe. Quienes tuvieron la suerte de presenciar el desarrollo y final del clásico La Copa, han podido comprobar ese entusiasmo vibrante e incontenible de que tanto hablan los antiguos aficionados y que solo es posible apreciar de tarde en tarde. Si el hablar de esta sensacional contienda, surge en el hípico el recuerdo de la inolvidable lucha de Irlandés y Misterio, o el más moderno de las luchas entre A.G. Lucho y Postin, de Harvest Moon y Despiadado, es forzoso reconocer que La Copa de 1953 protagonizada por Pertinaz y Guignol, hace olvidar todos esos recuerdos. Porque además de igualarlos en la calidad de los participantes y en la emoción intensa de esos momentos supremos, los supera en el marco incomparable de un gentío innumerable y exaltado, de esos 35 mil enloquecidos espectadores, que vibraron al unísolo para vitorear a los grandes campeones nacionales que acababan de brindarnos un espectáculo incomparable. Las emociones de antaño quedaban en el estrecho círculo de un grupo de aficionados, pero el gran encuentro de 1953, hizo carne en toda la población de nuestra capital y se extendió por todos sus ámbitos como jamás había sucedido en los anales del Deporte de los Reyes en nuestro país.

PRELIMINARES DE LA CARRERA

El Hipódromo estaba repleto desde la tercera carrera. Los periodistas quedamos bloqueados en nuestro Palco, y muchos se decidieron por no apotar, a fin de conservar sus posiciones para presenciar la carrera. La Pelousse, con todas sus ampliaciones, era estrecha para contener los cientos de automóviles, que tuvieron que ingresar al centro de la pista. Se había reproducido el grandioso espectáculo del Gran Premio Internacional de 1952. Y es que los limeños, con esa maravillosa intuición que los caracterizan, adivinaron desde antes que se produjera, que la rivalaidad de Pertinaz y Guignol iba a escribir su primera página en letras de oro, colmando las instalaciones de San Felipe. Las opiniones estaban divididas, notándose un ligero favoritismo para Pertinaz, que se reflejó en la cátedra. Caso curioso, tanto los periodistas como el público acertaron en sus pronósticos el orden de la llegada, pues tanto en la Cátedra como en las pizarras, los contendores aparecieron en el orden en que habían de llegar, y así vimos favorito a Pertinaz por 500 ganadores sobre Guignol y en el tercer término, alejado El Mago, con ligera ventaja sobre Ali Khan. Salieron al canter y el público ocupó sus colocaciones, ansioso de espectar la gran contienda. Salió en primer lugar Ali Khan, sumamente ceñido, siendo saludado con ligeros aplausos, que aumentaron al aparecer Guignol con su fina silueta de siempre. El Mago salió luego, luciendo poderosa musculatura, y al final Pertinaz, con la tranquilidad de los grandes campeones y luciendo su hermoso pelaje alazán y su tipo impecable. Al efectuar el canter, delante de las Tribunas, el público exteriorizó su emoción en ensordecedores aplausos. Luego fueron a la partida, haciéndolo Guignol caminando y apenas se levantó la bandera roja se pusieron a disposición del Starter. Guignol demoró la largada negándose como siempre a ingresar al partidor, siendo preciso hacerlo entrar por delante, lográndose sin dificultad.

DESARROLLO DE LA CARRERA

Al darse la partida asomaron muy juntos Ali Khan y Guignol, luego El Mago y en último lugar Pertinaz. Ante la sorpresa general Ali Khan presentó lucha a Guignol cuyas ligerezas solo pudieron darle la delantera a los 300 metros, que fueron cubiertos en 17”1/5. Destacado Guignol en el comando siguió corriendo fuerte con su habitual fogosidad, seguido de Ali Khan, en tanto que Pertinaz pasaba al tercer lugar relegando al fondo a El Mago, que fue rezagándose bastante. Pasando 700 en 41” y 1000 en 59”1/5 cruzaron los rivales la Tribuna Oficial, notándose que Pertinaz ocupaba el segundo lugar a expensas de Ali Khan, y que el puntero moderaba ligeramente su tren. En la curva de los 1500 metros empezó Vásquez a dar intención a Pertinaz, en tanto que Guignol venía más tranquilo. En los 1200 lanzó Pertinaz su ataque comprendiendo su jinete que era necesario restar energías al puntero y los dos campeones corrieron en una misma línea, sin que Pastor dejara el paso a su rival. Muy juntos corrieron la recta del frente y al acercarse a la última curva, Vásquez dio un respiro a Pertinaz, destacándose nuevamente Guignol con un cuerpo de ventaja. Como El Mago imitó el avance del favorito y se le puso cerca, muchos creyeron que el hijo de Postin estaba batido ingresando al derecho con el Shere Ali en punta y Pertinaz con El Mago abriéndose a sus respectivas líneas y muy juntos…¡Había empezado el momento supremo!

LA RECTA FINAL

Exigidos los dos campeones a fondo, se vio a Guignol tirarse a los palos, y a su jinete luchando para evitarlo, en tanto que Pertinaz respondía noblemente y así el spurt final de Guignol no le dio más de cuerpo y medio de ventaja. Con formidable empuje Pertinaz se puso a su lado, llevando a su exterior a El Mago, que si no traía fuerzas para pasar, tampoco se rendía. Faltando 150 metros Pertinaz igualó al puntero y su violento rush fue claro indicio de su triunfo. Pero entonces Pastor lograba armar a su caballo y le demandó el último esfuerzo, sin poder recurrir a su recia mandada por la modalidad de Guignol de correr con las riendas bajas. Fue sin embargo suficiente para que defendiera sus posiciones con singular entereza, luchando de igual a igual con Pertinaz, dejando hasta el último instante la incógnita del llamado a triunfar. Vásquez remaba con desesperación, lo mismo que Carbonell y los tres nobles potros avanzaron en pos de la meta en medio de una gritería inenarrable. Pero fue Pertinaz, con su clase incomparable, el que logró quebrar a Guignol sobre la raya, sacándole un pescuezo de ventaja, mientras El Mago remataba a una cabeza del segundo y dejaba a Ali Khan a cuatro cuerpos. Sintéticamente podemos decir corrieron dos grandes caballos y ganó el de más clase. En un final de esta índole, cuando los contendores llegan agotados, logra ganar el que mantiene su coraje integro para superar la deficiencia de sus músculos, como lo hacía el invicto Aretino. Ese fue el mérito de Pertinaz y el justo premio a su victoria.

La carrera de Guignol es igualmente meritoria, y podemos decir que no hubo vencedor ni vencido”. Ambrosio Malnatti fue el factor principal de la reaparición y consagración de Pertinaz. Sin su exquisito cuidado, su minuciosa atención, jamás hubiera podido volver a las pistas el hijo de Parlanchina, a pesar de todos los remedios y adelantos veterinarios. Tampoco era suficiente curarlo, se necesitaba ponerlo en estado sin hacerlo claudicar. Y Malnatti resolvió el problema con un tino que honra su capacidad y su experiencia. En cuanto al gran Antón Vásquez cumplió una de sus mejores actuaciones. Merecida la ovación que se le brindó, pues su labor en La Copa fue una obra de arte. Don Juan Magot Roselló recibió a su campeón en el recinto de los vencedores, quitándose el sombrero, en ferviente gesto de admiración al noble animal. Después declaró: “Ha sido una gran carrera desde el principio hasta el fin y la emoción más grande de mi vida hípica. Para mí no ha habido vencedor ni vencido. Solo dos grandes campeones que han hecho honor a su sangre generosa con una brillantísima demostración de poderío”. Por su parte Malnatti dijo: “He obtenido el triunfo más grande de mi vida profesional. Es la mejor recompensa de mis esfuerzos y me alcanza en forma muy personal. No pueden ustedes imaginarse los desvelos que he pasado para conseguir volver a la pista a este notable corredor, por lo mismo que apreciaba lo bueno y noble que es y deseaba que se desquitara de la mala suerte que lo acompañó a los 3 años al no poder ganar ninguna de los grandes clásicos, por factores extraños a su alta clase”.

Para Antón Vásquez, el maestro de la obra, expresó: “Que gran caballo es Pertinaz. No largué bien y me sacaron estirado, pero poco a poco pude irme acomodando. Al frente traté de sorprender a Guignol sin conseguirlo. En la curva le di un respiro, pero mi caballo se me desarmó por completo. Creí que estaba perdida la carrera. Mandé entonces con desesperado esfuerzo, tratando de mantenerme cerca. Cuando entramos al derecho demandé el último ataque. Pertinaz con esa calidad de los grandes craks volvió a armarse y avanzó con un empuje arrollador. Tuve la visión del triunfo, y mandando con más empuje que nunca, logré la ansiada victoria”.

Para los antiguos hípicos esta historia debe traerles gratos recuerdos. Fue una maravillosa carrera que concitó el interés general en todo el país y los diarios de la época le dieron amplia cobertura informativa.

ANTON VASQUEZ Y PERTINAZ

En seis oportunidades el gran jinete Antón Vásquez ganó con el campeón Pertinaz en el hipódromo de San Felipe. Su mejor actuación la brindó en el histórico Clásico La Copa donde derrota a Guignol y El Mago.


Juan José Esquerre Pasco

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